Cansada de buscar y herida en mil fracasos había decidido caminar en soledad, sin pena ni pasión. Y en eso apareciste, todo cambio. Me fui acercando a vos con suma precaución, midiendo cada paso retorcido en mi interior, librándome de miedos y de deudas del ayer para intentar de nuevo volver a querer. Me entregue y yo no me arrepiento. Nunca estuve así de contenta y hoy me paso el día cantando sin pensar hasta cuando. Amor, cierro los ojos y salto al vacío ¿Como negarme a tu cálido abismo? Amor, sutil narcótico, suave y fragante. Amor, puede hacer polvo el diamante.
Los auténticos decadentes





.jpg)



No hay comentarios:
Publicar un comentario